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viernes, noviembre 21, 2014

Oración al santo patrón de las cosas perdidas


Que las astillas de los huesos de mi tierra,
cuando se claven en mi carne,
me ablanden.

Que los fiambres que flotan en el río,
cuando pasen por mi pueblo,
me arrastren.

Que las caras que imprimen en el diario,
cuando se oxiden por el tiempo,
me acallen.

Que mi nombre en mi tumba tenga
sólo dos letras.

Que en el hueco que me caven
quepan otros veinte.

Que me permita el cielo
no morir nunca
pero no vivir más.

Que me permita el cielo
encontrarlos.

domingo, enero 17, 2010

(He tratado de encontrar un titulo que no suene presuntuoso, no he podido)

-La solución a los problemas futuros está, por supuesto, en la completa combinacioon de dos seres humanos. La fundición de sus características físicas, psiiquicas y espirituales. La consecución de un ser híbrido cuya existencia será un paso al nuevo nivel evolutivo del ser humano. Un ser que no es una suma al azar de errores y aciertos, un ser diseñado para ser mejor que cualquiera de nosotros.
La ruina del ser humano está, indudablemente, en sus deseos más profundos. Y en los esfuerzos para conseguirlos.
-No es un proceso sencillo, no se completaraa de la noche a la mañana. Tendrá su criticismo, es inevitable, pero al final será imposible desconocer sus ventajas. Una sociedad utópica, una nueva sociedad, sin escoria, sin desdicha, está al alcance de nuestras manos.
Frankenstein. El bien y el mal solo son definibles en las fábulas infantiles. La moralidad es una guía solo para los imbéciles. Mentir es una función social.
-Esta parte, por favor, ruego que no sea repetida fuera de este recinto. La finalidad de este proyecto no es, como usted bien ha supuesto, la combinacioon exitosa de dos seres humanos. Esa es solo, por así llamarla, la primera etapa. La meta final de este proyecto es la amalgación total de la humanidad como conjunto. No me mire de esa forma, no se riia. Creeame, es más que una fantasía.
Yo. Yo soy yo? Si cierro los ojos, el mundo no desaparece. Mi mundo, sin embargo, lo hace. El mundo es para lo que he visto de él. Aquello que no conozco no existe. El mundo podría ser mi imaginación. Si yo fuera otra persona, mi mundo sería otro? Si usted y yo fuéramos el mismo ser, si todos fuéramos el mismo ser, Podría el mundo dejar de ser un millón de universos fragmentados y comenzar a ser uno?
-Dios no es otra cosa que la humanidad entera. Dios no es otra cosa que la consciencia colectiva.
Mi yo acaba en la capa más externa de mi piel, en la puntas de mis cabellos. Mi mente se mueve en ese vehículo, mi mente observa desde su torre. Soy yo algo más que un amasijo de carne que razona? Soy más que un conjunto de recuerdos y sensaciones en un cuerpo? Qué, quién, soy yo?
-El fin de todos los suplicios! Dios, Dios, lo que las masas aclaman es un dios! Qué mejor manera que demostrarles que ellos mismos son ÉL! Ahora solo necesit..-
-No usted a dónde quiere ir con esas ideas, yo sólo quería ver si podía prestarme el teléfono.
Si en realidad todos fuéramos uno, seguiría yo existiendo?

lunes, noviembre 30, 2009

Santas Cenizas

-Saffron... Qué estás haciendo?- Exclamé con sorpresa.
-Qué te parece?
-Que te estás pasando. Es una iglesia.
-No hay límites de los que me pueda pasar...
-Te ayudaron a hacer esto?
-Te voy a responder eso?
Hizo una pausa para contemplar su obra de destrucción. Esperaba que yo le respondiera "No". No lo hice, y continuó...
-Esto es solo un ensayo. Muchas gracias por dar tu visto bueno a mi experimento-Dijo, sardoonicamente- Aiden... podrías haber participado. Tienes potencial. Eres el mejor de los tuyos, inteligente, intuitivo, con la vista puesta en el horizonte. Puedes tenerlo todo. Puedes arrancar de raíz toda la podredumbre del mundo. Puedes matarme aquí mismo. Llevarme a que me arresten. Para ti tampoco hay límites, sólo está el miedo.
Trataba de tentarme... siempre, trataba de tentarme.
Saffron. 1.85 de estatura. Ojos negros, pelo aún más negro. Tranquilidad absoluta en el rostro. Las manos sueltas, postura recta. Relajado y firme. Rodeado de los restos de una catedral... chamuscados hasta la base.
No es que hubiera estado tan mal. Era solo un edificio, y estaba vacío. Es que lo que hizo fue terrorismo feo, sucio y viejo.
Manipulación. Quemar un símbolo y después hacer un show. Innecesario y peligroso.
Ojalá no se le suban los humos. Ojalá no se deje atrapar.
-En este momento no puedes ayudarme. que me comprendes y que no te vas a quedar quieto. Dale, sigue, alcaanzame.- El maldito sonrió. Cenizas en su cara- Quizá un día... sea yo quien tenga que alzar la cabeza para verte.
Se fue. Así como vino, así como hizo todo, se fue. Levantaba polvo y cenizas con sus zapatos agujereados.
-No, Saffron, yo no voy a competir contigo. Voy a esperar a que hagas lo que tengas que hacer, como lo quieras hacer, y lo que estropees lo arreglaré yo. No me vas a degollar. Me vas a ver cuando instaure otro orden, y ni siquiera tenga que derrotarte.
Ya que Saffron se había ido, yo tampoco tenía por qué quedarme. Podrían haberme acusado. Claro, no es que me diera miedo del deficiente sistema judicial de este país, es que esa noche no estaba de humor para joder a policías.
En la calle había unos cuantos curiosos, chismosos, saliendo a ver si a ver si sacan algo de esto.
Por qué no llamaron a los bomberos? Artimañas de Saffron?
De todas maneras a esos curiosos no les importa nada si no hay beneficio, y aparte de salir en las noticias de mañana no hay ninguno.
Ya a nadie le importa nada.
Y sin embargo...
Si alguien les diera una oportunidad seguro reconsiderarían sus vidas.
Ah, mierda, ya hablaba como Saffron también.
Mientras mi grupo se estaba rindiendo...
En estos tiempos uno no puede rendirse. No hay elección que no sea luchar hasta que corra la propia sangre, luchar duela lo que duela. Nada es gratis, debes arrancarte pedazos de ti mismo para conseguirlo.
Yo no le pido nada a nadie, tampoco a mi grupo. No los voy a obligar, pero no negaré que necesito algo de ayuda en esto. Saffron no es cualquier persona.
Saffron... con su idea de distorsionar el orden social para demostrar sus extrañas teorías. En realidad lo que él diga no importa, porque no se trata de eso. No debe tratarse de eso. Sus teorías son sus excusas como el altruismo es la excusa de otros.
Para Saffron no es el poder no son sus teorías, no es el dinero. Para Saffron es algo similar a un culto, a una religión. Para Saffron, darle ctrl + alt + supr a la civilizacion es el inicio de una experiencia de trascendencia, una renovación, una purificación.
Y esto es lo que logro sacar de los motivos de Saffron. Es demasiado poco.
Fui a ver a Saffron sin avisarle a nadie. Me fui de allí tomando precauciones para que nadie me viera.
Ni siquiera mi grupo podría entender esto. No aún.
Con Saffron quemando no podía ocultárselos para siempre. Aún así, tres días es algo, una semana es algo, cinco minutos es algo.
Corriendo entre callejones estrechos vislumbré mi casa. Debía pensar.
Mierda, que esto no acabe en una guerra civil.

martes, septiembre 08, 2009

El picnic de los desposeídos

Si Dios existiera, ¿Como soportaría yo no ser Dios?
-Citando al tipo desconocido que a veces se sienta en mi silla, y la raya, y que además tiene una mórbida obsesión por citar a Nietzsche.

Hay cosas que hacen que uno sepa que está acabado.
Cuando lo único que queda de tu memoria, de tus ideas, de tu lucha; es una estatua cagada por las palomas, estás acabado.
Cuando en tres días tu única fuente de nutrientes ha sido aguardiente barato, estás acabado.
Cuando te dedican una canción llamada "Miedo a las Alturas", estás muy acabado.

Nos sentamos en la yerbita, que recién la cortaron y huele bueno. Estamos V, Kai, Koi, Li, El Ídolo y yo... Yo soy Aiden. Es mejor decir mi nombre ahora.
Li anda en una mezcla de desnutrición y resaca que pone su piel de color chocolate de un color amarillento. Un color maloliente y desteñido.
Kai trata de alimentar a Li con un paquete de galletitas, aunque él mismo parece tejido con alambre de cobre.
Koi se sienta como levitando, casi sin sentarse. Koi es una persona muy inusual.
V, en cambio, aunque tal vez pese menos que Li en sus peores dias, parece horadar la tierra con su presencia. Parece clavar las uñas en el suelo húmedo para arrancar un pedazo de mundo al desclavarlas.
Al Ídolo lo acaba de cagar un gallinazo.
Y yo pienso, somos un cuadro más que patético.
Sin Saffron, como una farola en frente de todos, somos una mierda...
Pero Saffron se fue, nos dejó para ir por el mundo y no nos quiere en el proceso.
Mentira, tal vez quiera a Koi.
Sabemos, todos lo sabemos aunque sólo a mí me lo ha admitido, que Saffron llama a Koi todos los martes por la noche.
Sabemos que Saffron tiene planes, que mantiene su ideal, que ahora tiene aliados que sí sirven para algo. Y ahora, también, tiene plata.
Y nosotros jodidos, sin un peso y con un ideal ya más carcomido que antes de Saffron. Tenemos motivaciones, un pasado, ahora solo queda preguntarnos si tenemos algún futuro.

Koi flota como una niebla oscura y etérea. Ausente. Más que Saffron.
Quizá pueda aliársele, largarse; y cuando tenga el mundo en sus manos, sentada en un trono ostentoso lleno de sedas y terciopelos, nos fije su mirada, por fin, por vez primera entre un millón de miradas gélidas.
Es esta más una recreación de mi mente, que imagina su semblante extraño y lejano como parte de dicho escenario, que una realidad, pues no creo que Koi sienta inclinación hacia tales demostraciones de poder, ni hacia la plata.
La plata!
Al diablo este mundo! Hasta para poder destruirlo necesitamos plata.

Un rayo de sol vespertino ilumina el paquete de galletas vacío que Li mira con aprensión.
Una brisa lo mueve, le da tres vueltas sobre el prado, lo aleja. Kai estira el brazo y lo recoge, lo mete en su bolsillo.
-Podríamos matar a Saffron- Dice V con firmeza.
-¿Para qué?- Reclamó Kai.
-De nada serviría- Digo yo, sacando un cesto lleno de manzanas bien maduras-¿Quién quiere manzanas?
Seis miradas aburridas, acabadas, se dirigen a , mientras mis dientes destruyen la delgada cáscara roja y mis muelas la mastican.
Yo todavía no estoy acabado.


TO BE CONTINUED